El cierre de la cárcel de Devoto, cada vez más cerca
El Gobierno nacional y la administración de la Ciudad de Buenos Aires alcanzaron un acuerdo que prevé el desalojo de la cárcel de Villa Devoto durante los primeros cuatro meses del año. Como parte de ese entendimiento, la Ciudad entregará a la Nación el nuevo penal federal que se encuentra en construcción en la localidad bonaerense de Marcos Paz, el cual pasará a depender del ámbito nacional.
Ambas jurisdicciones vienen articulando medidas para ampliar la capacidad de alojamiento del Servicio Penitenciario Federal, con el objetivo de reducir la sobrepoblación de detenidos en comisarías y alcaidías porteñas. En ese marco, la nueva prisión de Marcos Paz contará con espacio para 2.240 internos y deberá ajustarse a los parámetros técnicos, de seguridad, tratamiento penitenciario y condiciones de habitabilidad establecidos por la normativa vigente, tanto a nivel nacional como internacional.
La habilitación de este complejo permitirá avanzar con el cierre definitivo del penal de Villa Devoto, en línea con los acuerdos suscriptos entre Nación y Ciudad en marzo y agosto de 2018. Además, el acta contempla una ampliación adicional de plazas mediante la instalación de módulos habitacionales dentro de los predios del Complejo Penitenciario Federal IV y de la Unidad 19, ubicados en Ezeiza, lo que permitirá alojar de forma permanente hasta 400 personas más.
El convenio fue firmado por la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, y el ministro de Seguridad porteño, Horacio Giménez, en representación del jefe de Gobierno, Jorge Macri. El acuerdo apunta a ordenar el sistema de alojamiento de personas privadas de la libertad, aliviar la carga en dependencias policiales y reforzar la capacidad operativa del Servicio Penitenciario Federal, respetando los estándares de seguridad y funcionamiento establecidos.
El martes por la mañana, Jorge Macri recorrió el predio de 80 hectáreas donde se levanta el Centro Penitenciario Federal VII, en Marcos Paz, para supervisar el avance de las obras. “La cárcel está prácticamente finalizada y será entregada a la Nación, tal como nos comprometimos”, señaló el jefe de Gobierno, quien remarcó que el traslado de los detenidos permitirá avanzar con el cierre de Devoto, una demanda histórica de los vecinos del barrio.
Durante la recorrida estuvo acompañado por el jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny; el ministro de Seguridad, Horacio Giménez; y el ministro de Justicia, Gabino Tapia. Las obras del complejo habían permanecido paralizadas durante cinco años y fueron retomadas en diciembre de 2024, bajo la actual gestión.
El nuevo establecimiento contará con cuatro unidades, un edificio administrativo, áreas destinadas a programas y servicios, un centro de salud, salas de videoconferencia, espacios de visita, un gimnasio y sectores educativos orientados a talleres de capacitación y formación laboral. También incluirá instalaciones para la distribución de alimentos y un campus organizado en módulos de alojamiento, divididos en cinco sectores independientes, con canchas de fútbol y espacios destinados a huertas.
Desde hace varios meses, funcionarios nacionales y porteños trabajan de manera conjunta para incrementar la cantidad de plazas disponibles en el sistema penitenciario federal y reducir la cantidad de detenidos alojados en dependencias policiales de la Ciudad.
