Un policía fue detenido por un crimen ocurrido durante un operativo en Villa 20
La Policía Federal Argentina arrestó a un integrante de la Policía de la Ciudad señalado como el autor del disparo que terminó con la vida de un vecino de la Villa 20, en el barrio porteño de Villa Lugano (Comuna 8). El hecho ocurrió el pasado 25 de diciembre, en el marco de una serie de disturbios y un operativo represivo desplegado en la zona.
El procedimiento fue llevado adelante por personal de la División Homicidios de la PFA, con apoyo de la DDI de San Martín. El agente detenido enfrenta una imputación por homicidio agravado.
La investigación está en manos del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 20. En ese contexto, la Policía de la Ciudad puso a disposición de la Justicia distintos elementos probatorios, entre ellos teléfonos celulares, registros fílmicos y el equipamiento antidisturbios utilizado durante el operativo.
Desde la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI) difundieron conclusiones preliminares de la autopsia, en las que señalaron que la víctima presentaba múltiples impactos de postas de goma y una grave herida en la zona del tórax y el abdomen. Según detallaron, el disparo fue efectuado a corta distancia y provocó una lesión de aproximadamente 14 centímetros de diámetro, debido al ingreso del taco del cartucho junto con nueve postas de plomo.
Días antes, el Ministerio de Seguridad de la Ciudad emitió un comunicado en el que sostuvo que la fuerza policial debe ser respetada y que cualquier agresión contra sus efectivos no es tolerable. No obstante, aclaró que si un agente actúa fuera del marco legal deberá responder por sus acciones. En ese sentido, se informó que se inició una investigación administrativa que derivó en el pase a disponibilidad de un oficial primero de la comisaría 8A, con el objetivo de facilitar el avance de la causa judicial.
El sumario interno quedó a cargo de la Oficina de Transparencia y Control Externo del Ministerio de Seguridad, junto con Asuntos Internos de la Policía de la Ciudad. De acuerdo con el parte oficial, el 25 de diciembre a las 12:48 se recibió un llamado al 911 de una vecina que solicitó presencia policial en la intersección de Chilavert y Araujo, debido a que personas en estado de ebriedad arrojaban botellas contra su vivienda. Posteriormente, se registraron otras dos comunicaciones alertando sobre una pelea entre vecinos.
Al lugar acudió personal de la División Unidad Táctica de Pacificación, que intentó disuadir a los involucrados. Ante la negativa a cesar las agresiones, se desató un enfrentamiento durante el cual los efectivos fueron atacados con piedras y botellas, resultando tres policías heridos de diversa consideración. Frente a esta situación, se solicitó refuerzo y se sumaron agentes de la comisaría 8A.
Por disposición del Juzgado interviniente, las actuaciones quedaron bajo la órbita de la Policía Federal, mientras que la fuerza porteña entregó los dispositivos electrónicos, cámaras y material antidisturbios empleados para colaborar con la investigación.
Desde CORREPI también remarcaron que el anticipo del informe forense, comunicado a la familia de Juan Gabriel González, fue categórico: la causa de muerte se debió a lesiones provocadas por munición múltiple en tórax y abdomen, con hemorragias internas y externas. Aunque el informe definitivo aún no fue incorporado al expediente, la organización sostuvo que el disparo provino de alguna de las armas largas utilizadas por efectivos de la Policía de la Ciudad, tal como se observa en los videos difundidos.
Asimismo, señalaron que aún resta determinar el tipo de cartucho empleado, pero advirtieron que un disparo de escopeta a corta distancia resulta potencialmente mortal, incluso con munición considerada antitumulto. Recordaron que los protocolos vigentes prohíben de manera absoluta disparar armas largas directamente al cuerpo, independientemente del tipo de cartuchería.
Finalmente, la organización informó que accedió a datos del personal policial que intervino en el operativo, información que será corroborada al revisar el expediente judicial. Entre los efectivos mencionados figuran agentes de la comisaría 8A y de la División Unidad Táctica de Pacificación VI. Según el parte policial, dos oficiales habrían efectuado disparos con armas largas. CORREPI concluyó su comunicado con una consigna de repudio a la violencia institucional y al uso letal de la fuerza.
