Cambio jurídico en SBASE:pasa a regirse por la Ley General de Sociedades
Mediante una decisión de fondo en el plano legal y administrativo, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires resolvió reformular la figura jurídica de la empresa responsable del sistema de subterráneos. La medida quedó formalizada a través del Decreto N.º 20, difundido en el Boletín Oficial porteño, que establece que Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) deja de ser una Sociedad del Estado y pasa a operar como Sociedad Anónima Unipersonal.
Hasta este cambio, la empresa se encontraba encuadrada en la Ley 20.705, normativa propia del derecho público que imponía procedimientos administrativos más estrictos. A partir de ahora, aunque el capital continúa perteneciendo íntegramente al Ejecutivo local, SBASE queda alcanzada por la Ley General de Sociedades 19.550, un régimen típico del ámbito privado que modifica las reglas de gestión y conducción institucional.
Según explican fuentes cercanas al jefe de Gobierno, la reconfiguración apunta principalmente a optimizar el funcionamiento interno. Bajo el esquema anterior, las contrataciones, la gestión de recursos humanos y las decisiones financieras debían atravesar controles previos que, de acuerdo con la mirada oficial, generaban demoras significativas. Con la adopción de la nueva figura societaria, se pretende reducir la carga burocrática, agilizar los vínculos con proveedores y socios estratégicos y facilitar el acceso a mecanismos de financiamiento y al mercado de capitales.
Asimismo, la reforma busca avanzar hacia estándares más elevados de gobierno corporativo, incorporando prácticas habituales en empresas privadas, como auditorías más intensivas y directorios con un perfil eminentemente ejecutivo. Desde el Ejecutivo porteño insisten en que no se trata de una privatización, sino de una modificación en la estructura legal de la entidad que administra la red de subterráneos.
No obstante, la iniciativa despertó críticas en distintos sectores. Algunas voces alertan sobre una posible disminución de los controles públicos, en particular los que ejerce la Auditoría General de la Ciudad, al quedar la empresa sujeta a normas de derecho privado. También surgieron advertencias acerca de que la sociedad anónima unipersonal podría convertirse, a futuro, en la antesala de una eventual apertura del capital, aunque la legislación vigente mantiene la titularidad en manos del Gobierno porteño.
Más allá de los cuestionamientos, el nuevo esquema inserta a SBASE en una lógica de administración más empresarial, sin abandonar su función pública. El verdadero alcance de la transformación se medirá en su capacidad para acelerar proyectos de ampliación de la red y mejorar la frecuencia del servicio, dos objetivos que históricamente se vieron condicionados por limitaciones presupuestarias y obstáculos administrativos.
El decreto dispone además la aprobación de un nuevo estatuto social, en sintonía con el proceso de reorganización de empresas públicas que impulsa el Gobierno nacional y que también adopta la Ciudad, con énfasis en la modernización de la gestión, el saneamiento financiero y el fortalecimiento de la transparencia. La figura de sociedad anónima unipersonal ya fue aplicada en otros organismos estatales como herramienta para dinamizar inversiones y agilizar la toma de decisiones.
En los fundamentos de la norma se recuerda que SBASE fue creada en 1977 mediante la Ley Nacional 13.653 y que, con posterioridad, su control fue transferido al ámbito de la Ciudad para cumplir funciones de regulación y supervisión del servicio de subterráneos, incluyendo futuras extensiones y nuevas líneas. Actualmente, la empresa es responsable del desarrollo, la administración y el mantenimiento de la infraestructura, así como de los sistemas de control de la operación, que se encuentra concesionada a Emova, firma perteneciente al grupo Roggio.
Finalmente, se menciona que el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/23 derogó la Ley de Sociedades del Estado y ordenó que las empresas con participación estatal adopten la forma de sociedades anónimas regidas por la Ley General de Sociedades. En ese contexto, el capital social de SBASE se fijó en 1.184 millones de pesos, representados por igual número de acciones ordinarias nominativas, con la posibilidad de incrementar ese monto hasta cinco veces mediante escritura pública.
